29 marzo 2016

Aceites esenciales puros

Los aceites esenciales son la esencia de la planta aromática tras ser extraída por destilación (aunque podríamos incluir también, a aquellos que se extraen por otros medios, como la presión, en el caso de los cítricos).

Únicamente un 10% del reino vegetal es capaz de producir esencias (que sean percibidas por el ser humano). Y cada familia botánica presenta una forma diferente de secretar esas partículas aromáticas, por lo que su recolección y aprovechamiento varía de unas especies a otras y, por lo tanto, su precio*.

Son altamente concentrados, muy volátiles y, aunque se denominen “aceites”, son ligeros y no grasos. La gran mayoría de ellos, son incoloros o de un amarillo pálido, exceptuando raras excepciones, como será el caso de la manzanilla o el tanaceto, que serán de un color azulado, o el en el caso de los cítricos (que se obtienen por presión en frío de las pieles de sus frutos), de colores naranjas, amarillos o verdes en función de la fruta.

Los aceites esenciales se disuelven  fácilmente en aceites vegetales y alcohol (incluida glicerina). También en otros medios, como leche (para baños) o en miel (para ingerir). No se disuelven en agua, aunque quedarán sus partículas dispersas, mediante agitación previa, es recomendable emplear un dispersante, para evitar daños con aceites esenciales, que no deberán usarse puros.



Precauciones que deberemos tener en cuenta:

-   Por su alta volatilidad, perderán progresivamente su acción si no se mantienen en recipientes estancos. Después de cada uso, deberás cerrar herméticamente el bote de aceite esencial para preservarlo.
-   Por su alta sensibilidad a los rayos ultravioletas, que modifican su estructura bioquímica, los mejores recipientes para conservar los aceites esenciales son aquellos de vidrio actínico (marrón, verde o azul). NUNCA almacenar aceites esenciales puros en plástico, ya que además de “pervertir” sus propiedades, se “comerán” literalmente el plástico.
-   No emplear los aceites esenciales sin previamente diluirlos, sin un conocimiento previo exhaustivo. Algunos, como la lavanda o el árbol de té, pueden emplearse directamente, pero otros deberemos dispersarlos en algún medio (aceite, alcohol, miel, leche…).
-   Buscar aceites esenciales bien etiquetados:
  • Que no den lugar a confusión: las palabras fragancia, esencia (aunque podamos leer esencia natural o aromática) no identifican claramente a un aceite esencial puro.
  • En los que podamos saber qué tipo de planta estamos empleando, con su nombre científico (para evitar confusión) y, a poder ser para más información con su quimiotipo (thymol, verbenono, cineole… hablaremos de ello en otra ocasión).
  • Lugar de procedencia: a ser posible, saber en que país ha sido producido y destilado.
  • Cultivo: por lo general aparecerán diferentes opciones: convencional, ecológico y silvestre. De todas ellas, deberemos tener en cuenta, que en cultivo convencional, todas las partículas de pesticidas, fertilizantes químicos, etc. formarán parte de nuestro aceite esencial, que estaremos usando para nuestro tratamiento y bienestar, lo que será de dudosa seguridad.


Es por ello, que a partir de ahora,  ponemos a vuestra disposición algunos de los aceites esenciales más comunes. Todos ellos ecológicos o silvestres, en envase de vidrio actinico marrón, de 10ml de capacidad, con gotero.



10 ml
Árbol de té (malaleuca alternifolia)
4,8 €
Citronela (cymbopogon winterianus)
3,5 €
Eucalipto (eucalyptus globulus)
4 €
Lavandín (lavandula burnatii)
4,3 €
Limón (citrus limonum)
4,3 €
Menta (mentha arvensis)
4,3 €
Naranja (citrus sinensis)
3,5 €
Romero (rosmarinus officinalis sb cinéole)
4 €


Brevemente explicamos algunas de sus propiedades,  aunque iremos ampliando con una ficha personal para cada uno (próximamente):

Árbol del te: Antibacteriano y purificante, es muy utilizado en caso de infecciones bucales y cutáneas. Se emplea en casos de acné, aftas, hongos, de forma directa o como parte de un preparado. Uno de los básicos para toda la casa y la familia.

Citronela: ampliamente usado en el hogar como repelente de mosquitos, hormigas y otros insectos. También aliviará las picaduras producidos por ellos. También conocido por aliviar migrañas, artritis y tendinitis.

Eucalipto: refrescante y balsámico, es conocido por sus múltiples virtudes sobre el sistema respiratorio. Expectorante, utilizado en caso de bronquitis y sinusitis, tanto en difusión, como en masaje.

Lavandín o Espliego: calma y cura quemaduras y picaduras. Alivia el estrés y la nerviosidad. Descontracturante y antiinflamatorio, se emplea en masaje para aliviar dolores, y será un gran aliado para antes y después del deporte y/o esfuerzos. En el hogar, será una elección segura para ambientar y limpiar toda la casa.

Limón: purificante y refrescante, se emplea en caso de pieles grasas, tratamientos para tonificar la silueta y para las uñas frágiles. Su aroma agradable, lo hará un aceite excepcional para aromatizar la casa, y formar parte de muchas recetas caseras de limpieza. En la cocina, será un aliado para tus postres y otras preparaciones sustituyendo a la ralladura de cáscara de limón! Solo una precaución, es un aceite esencial fotosensible, por lo que no podemos exponernos al sol hasta 8 horas después de una aplicación cutánea.

Menta: tónico y refrescante, ideal para calmar dolores musculares, y en masaje o difusión, solo o combinado, para revitalizar cuerpo y espíritu. Formará parte de tus dentífricos caseros, o para preparar un refrescante mojito.

Naranja: calmante y reequilibrante, tanto en difusión como masaje, aliviará el insomnio y recargará de bienestar toda tu casa. Al igual que el limón, en la cocina, será un aliado para tus postres y otras preparaciones sustituyendo a la ralladura de cáscara de naranja!
Solo una precaución, es un aceite esencial fotosensible, por lo que no podemos exponernos al sol hasta 8 horas después de una aplicación cutánea.

Romero: conocido como tónico mental, es utilizado en caso de fatigas y pérdida de concentración. También usado para afecciones reumáticas y será un gran aliado de tu cuidado capilar, fortaleciendo el cabello, aliviando la caspa, y haciendo desaparcer y previniendo los molestos piojos.


¿Quieres ver algunas recetas para sacarle partido a tus aceites esenciales? En los tutoriales encontrarás algunas ideas...




* El escaso rendimiento de los aceites esenciales son la causa de su elevado coste. Pongamos un ejemplo de rendimiento: para obtener 1 kilo de aceite esencial de rosa damascena, es necesario recolectar 400 kg de rosa damascena (1 hectárea de cultivo aprox.) y además recolectarla en menos de 10 horas. En el otro extremo, solo se necesitan 7 kilos de clavo para obtener 1 kg de aceite esencial de clavo.

2 comentarios :

  1. Me gusta tu blog, pero es una pena que no tenga la opcion para poder seguirte y ver todas tus publicaciones, es decir, no tiene una opcion para que tus publicaciones lleguen a mi correo.

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  2. Muy buen artículo, a mi me gusta mucho el aceite de rosa mosqueta, lo uso como hidratante, funciona muy bien

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